Nadie sin Hogar: Por una vivienda digna y adecuada.

El próximo día 30 de noviembre, Cáritas invita a celebrar el Día de Mundial de las Personas Sin Hogar dentro de la campaña 2010-2015 “NADIE SIN HOGAR”, este año bajo el lema “POR UNA VIVIENDA DIGNA Y ADECUADA”. Toda persona tiene derecho a vivir en plenitud y de forma integral su dignidad humana, independientemente de su nacionalidad, origen, pensamiento, etnia, edad y situación económica y social. Los derechos humanos son el soporte de esa vida en dignidad. Entre estos derechos que todo hombre y mujer tienen, el derecho a una vivienda digna y adecuada posibilita llevar a cabo una vida autónoma y el desarrollo de las potencialidades que cada persona lleva consigo de forma inherente.

 

Naciones Unidas reconoce y afirma que el derecho a vivir en un hogar conlleva la seguridad de una ocupación continuada y pacífica de la vivienda, sin la amenaza de su posible pérdida; el acceso garantizado a suministros y el soporte de sus gastos; la accesibilidad física al edificio y su entorno (educación, ocio, salud –atención primaria, hospitales-, transporte, etc…); la habitabilidad legal y emocional del espacio; el acceso a la cultura y al ocio. Por lo tanto, la propuesta es un nuevo modelo residencial basado en la vivienda digna y adecuada como derecho humano y parte esencial de la vida en dignidad, incluyendo también la prohibición de desalojos forzosos que obligan a abandonar el hogar y la tierra y que se producen sin acceso a otra vivienda y sin protección legal o social.

Hablamos del derecho humano a tener una vivienda DIGNA Y ADECUADA porque tener solamente un techo bajo el que cobijarse no es suficiente. Vivimos hoy una situación de emergencia residencial, resultado de políticas de vivienda no inclusivas, basadas en la inversión económica, y en las que la PERSONA no es el centro. La vivienda es desde hace décadas, un bien de inversión y no un derecho básico para poder realizar en plenitud la dignidad que todo ser humano tiene. Esta opción ha tenido como resultado la aparición de un numeroso grupo de personas y familias e situación de exclusión residencial y social que no pueden acceder a ese derecho.

En España tenemos TRES MILLONES Y MEDIO de viviendas deshabitadas; hay suficientes viviendas en nuestras comunidades autónomas, pero no han sido accesibles por su elevado coste, o por construirse en zonas en las que no eran necesarias. Por eso mismo, esta campaña nos recuerda que es obligación de los Estados garantizar a todos los ciudadanos el acceso a una vivienda digna y adecuada, como establece el parlamento Europeo, en su resolución de 2013 sobre la vivienda social. Además, considera a las personas sin hogar prioritarias en la consecución de una vivienda social digna y adecuada.

 

Hoja Parroquial