Creciendo en la Fe, creciendo en el Amor al prójimo

Hoy iniciamos un nuevo curso con el lema “UNA COMUNIDAD CRECIENDO EN LA FE, UNA COMUNIDAD PARA LOS DEMÁS”. Durante estos años, hemos trabajado por unirnos en la fe para ser una Comunidad que celebra unida, una Comunidad que ora unida. Ahora es tiempo de convertirnos en una Comunidad que ACTÚA unida.


Trabajamos juntos para construir un mundo mejor, para abrir nuestras puertas a todos,… Pero queremos seguir andando, queremos seguir avanzando en el camino de Jesús. Y hemos elegido el agua como símbolo que nos inspire en nuestro crecimiento este año, porque el agua representa la vida, el agua es el elemento que todo ser vivo necesita para crecer.

Existen en nuestra Parroquia grupos de personas que dedican parte de su tiempo a los demás a través de diferentes actividades; mientras que unos ayudan a los pobres, otros preparan las celebraciones, otros visitan a los enfermos, otros dan catequesis a niños, jóvenes y adultos,… Pero siempre son más las personas que necesitan de nuestra ayuda que aquellos dispuestos a ayudar.

Debemos implicarnos en resolver las necesidades de nuestro mundo. El Señor nos ha proporcionado a cada uno de nosotros unos dones y debemos ponerlos al servicio de los demás. Nadie es inútil, todos podemos aportar algo a los demás. Y cada granito cuenta para hacer un desierto. No hacen falta grandes acciones; a veces, es suficiente una sonrisa, una caricia, una mano amiga. Como dijo en una Homilía Juan Pablo II, “Hoy, con mucha frecuencia, el hombre no sabe qué lleva dentro, en la profundidad de su espíritu, de su corazón. Muchas veces se siente incierto sobre el sentido de su vida. Está dominado por la duda, que se convierte en desesperación. Permitan, por tanto –se lo pido, se lo imploro con humildad y con confianza- permitan a Cristo que hable al hombre. Sólo Él tiene palabras de vida, ¡sí!, de vida eterna”

Jesús nos enseñó que Dios está en el prójimo, sobretodo en el más desfavorecido y por eso sentía predilección por ellos. Siguiendo sus enseñanzas, debemos aprender a mirar hacia fuera y hacer de aquellos que nos necesitan el centro de nuestras vidas. No sólo será un bien para el prójimo, sino también un bien para nosotros.

Hoja Parroquial