Ábrele tus brazos y recibe la vida nueva

Quinto Domingo de Cuaresma

Hoy celebramos el Quinto Domingo de Cuaresma bajo el lema “ACOGE LA VIDA QUE JESÚS TE DA”. En los días previos se nos ha invitado a la conversión, camino a un encuentro con Cristo. El tiempo apremia; ya estamos en la antesala de la Semana Santa y el Señor hoy te exhorta a que medites determinadamente en su promesa de ofrecerte una vida nueva más allá de esta vida temporal.

El profeta Ezequiel nos enfrenta a la cruel realidad de la vida. La vida fácil, el deseo desmedido de tener, creernos dueño de todo, nos lleva a una muerte en el pecado, a una muerte en vida, porque con frecuencia, vivimos de espalda a Dios. El profeta nos dice que Dios cumple sus promesas y quiere darnos la esperanza de una vida nueva. En este domingo, somos invitados a la vida y a hacer comunidad con los hermanos y el Señor de la vida. Porque Dios nos visita en cada eucaristía y en cada eucaristía recobramos la fuerza para vivir y ayudar a vivir a los hermanos.

Como Lázaro, estamos dormidos o muertos porque estamos lejos del Señor.

El Señor viene a quitarnos las vendas y a sacarnos de nuestra cárcel y a invitarnos a la vida nueva de los bautizados. Y para ayudarnos a llegar a esa meta, el Espíritu ya habita en nosotros pero vivimos y nos dejamos llevar por impulsos mundanos; apagamos el fuego del Espíritu y vivimos al calor de otros fuegos. Avivemos, hoy, el Espíritu que nos hace hijos, cristianos y hermanos de los hombres. Cuaresma es tiempo de abrir tu tumba, tu muerte y tu pecado al Espíritu. Déjale que se mueva y viva dentro de ti.

Hoja Parroquial