Jesús, la mejor opción

Me gustaría contaros, un poco por encima y en general, la Nochevieja y el Año Nuevo de los jóvenes en la actualidad y los sentimientos e intenciones para el año que ya se acerca.

Después de comer las uvas con la familia, la mayoría se preparan para ir de fiesta, es lo típico de una Nochevieja. La gente que no sale, se queda en casa con la familia, todos reunidos, jugando a algo o viendo la tele (que por cierto siempre ponen lo mismo).
Los que salen, suelen ir a los bares o a las discotecas, o bien alquilan  locales, y en ellos hacen su fiesta. Bailan, hablan y están todos juntos hasta muy tarde, porque ese día se considera muy especial y hay que aprovecharlo.

 


Casi todos, para el año nuevo, tenemos muchos y muy buenos propósitos. Lo más normal es proponerte a ti mismo que en el año nuevo vas a estudiar más y te vas a esforzar para aprobarlo todo. Pero luego hay gente que lo intenta y al final lo cumple, y hay otros que ni siquiera lo intentan. Otros pocos piden salud para ellos y su familia y que todo siga igual que siempre. Y supongo que habrá otros que pidan que cambie toda su vida, habrá algunos que piensan que el año nuevo puede ayudarles a dejar atrás los problemas de sus familias con el paro, drogas o destrucción familiar, pero en realidad lo que buscan es algo o a alguien que les pueda ayudar a conseguirlo.
En el año nuevo todos tendríamos que tener el propósito de acercarnos más a Dios, para que dé sentido a nuestras vidas cuando nos sentimos perdidos y queremos que nuestra vida sea mejor y tenga un poco más de sentido.

 


Mi mensaje para este año, es dar a entender y recomendar a todos los jóvenes, que Jesús es mejor opción que las drogas y el alcohol. Y que si quieren una vida mejor y al año nuevo le piden un cambio, que empiecen por eso.


¡¡Feliz año nuevo!!

Hoja Parroquial