Testigos de la resurrección

Cuatro jóvenes de nuestra Parroquia han elegido dar testimonio de fe

El pasado domingo, solemnidad de Pentecostés, celebramos con alegría, que cuatro de nuestros hermanos (Kevin, Erika, Katerine y Ángeles), miembros de nuestra parroquia, ante la comunidad parroquial, recibieron, mediante la imposición de manos y la unción crismal, el Sacramento de la Confirmación, renovando así la relación de amor con Dios, que iniciaron en su nombre sus padres con el Sacramento del Bautismo y recibiendo, cuando conmemoramos (no podía ser mejor día), el Espíritu derramado sobre los Apóstoles, ese mismo Espíritu Santo.

Y es que Ángeles, Katerine, Erika, y Kevin no concluyeron el pasado domingo ningún recorrido, sino más bien, están invitados a ello: lo iniciaron. Apoyados con la fuerza del Espíritu Santo están invitados, como lo estamos todos, a imitar a Cristo, y a ser, como los Apóstoles en Pentecostés, testigos de su resurrección.

El camino hasta aquí no ha sido fácil. No está de moda confirmarse, como no está de moda comprometerse. No está de moda escuchar y no es fácil, ante los amigos, los compañeros de clase o los compañeros de trabajo, explicar qué hace uno en una parroquia, porqué se prepara para un Sacramento, o simplemente, es difícil explicar ante otros jóvenes, que el domingo celebramos la Eucaristía.

 

Porque hoy los cristianos, especialmente los jóvenes, no hacemos lo que la mayoría hace. La mayoría no entra a la Iglesia, no celebra la Eucaristía y no aguantaría el proceso de preparación para el sacramento de la Confirmación. Otros se quedaron en el camino. Se cansaron. Pero ellos no.

Ángeles, Katerine, Erika, y Kevin no han realizado un acto social. No han cumplido con una obligación. Han elegido ser reconocidos y marcados como cristianos y por tanto, en este Año de la Fe, dar testimonio de la misma.

Por eso, los que preparamos a los niños y jóvenes a recibir los sacramentos de iniciación cristiana, los catequistas y los sacerdotes de la parroquia, os pedimos a todos vuestro apoyo que, en «Cristiano» quiere decir, sobre todo, vuestra oración, por los que el domingo han recibido este Sacramento, y por los que se preparan para recibirlo en el futuro.

Kevin, Erika, Katerine y Ángeles, GRACIAS.