¡Feliz verano!

El verano es tiempo de descanso, pero también de relación con Dios

Queridos parroquianos:

Con esta hoja parroquial termina nuestra singladura por este año a lo largo del cual hemos ido viviendo los momentos más significativos del año cristiano. Se abre un paréntesis que coincide, por un lado, con lo que llamamos en la iglesia el tiempo ordinario, y por otro con el tiempo estacional que llamamos verano. En este tiempo han cesado las muchas actividades parroquiales: catequesis, aula de cultura, CEM, etc. Un tiempo que sin duda utilizaremos para disfrutar de un merecido descanso, en especial para los pequeños, que ya no tendrán que ir al cole y para ellos se abre un largo período de vacaciones. Muchas familias marcharéis, al menos por algunos días, a vuestros pueblos y a los lugares deseados, como la playa o la montaña, y estaremos un tiempo sin vernos.

 

Quisiera llamar vuestra atención sobre unos aspectos que considero de capital importancia, El merecido descanso para nuestros cuerpos fatigados no es motivo suficiente para dar descanso al espíritu, a nuestra alma.

Aquí en nuestra parroquia seguiremos teniendo los momentos de celebración de nuestra fe según los horarios de verano. Os aconsejo que los tengáis presentes; estoy seguro que donde quiera que vayáis la iglesia, como buena madre y maestra, tiene programado lo necesario para que sus hijos no carezcan de los momentos y lugares para celebrar y vivir la fe en comunidad fraternal y recibir el alimento imprescindible para sus almas. ¡Participad en dichas celebraciones! Estamos celebrando el año de la fe; en nuestra parroquia lo hemos vivido  con intensidad en  los momentos litúrgicos  que  hacen presentes  los acontecimientos salvíficos, a saber: la Navidad, la semana Santa, y las fiestas que han ido jalonando  el año cristiano celebrado hasta ahora.

Os invito a participar en las celebraciones litúrgicas de los domingos, de las fiestas  patronales, que no faltan en ningún pueblo y que son preciosas  en los lugares donde estéis. Así cuando regreséis de nuevo a nuestra parroquia tendremos oportunidad de enriquecernos mutuamente y compartir experiencias edificantes.

Que paséis un buen verano. Manteneos “Firmes en la Fe”.

Recibid un cordial saludo de vuestro Párroco.