Comienza un nuevo Curso

Mis queridos amigos parroquianos: 

Desde aquí quiero, en primer lugar, agradecer al Señor, la posibilidad que nos otorga a todos poder iniciar una nueva singladura en el camino de nuestra fe guiados por su Hijo, nuestro señor Jesucristo. 

Todos hemos gozado del merecido descanso este verano; de nuevo nos encontramos en la brecha. Estamos juntos para seguir desarrollando la Misión Evangelizadora de Jesucristo como una verdadera familia. Eso tiene que ser nuestra parroquia: el lugar donde se haga presente el corazón lleno de amor de Dios, donde se viva la Verdad que es Jesucristo y donde nos envuelva a todos la entrega plena en el servicio mutuo.

 

Nuestra parroquia es el terreno donde deben germinar tantos y buenos frutos, gracias al esmerado cultivo y cuidado de todos nosotros. Todos somos piedras vivas que  con generosidad y entrega vamos edificando el reino de Dios con unos cimientos firmes, para que nuestra parroquia sea una parroquia llena de vitalidad.

Que todos: laicos comprometidos, sacerdotes y religiosas..., desde los diversos campos y actividades, que no son pocas, con disposición, generosidad y humildad: podamos llevar a cabo la Nueva Evangelización que la Iglesia nos propone.

Somos conscientes de nuestras limitaciones, por lo que os pido ya comprensión mutuay ayuda desinteresada; pero asimismo reconozco las cualidades y talentos que el Señor nos ha proporcionada a cada uno y que, con generosidad, puestas al servicio de nuestra parroquia y con la ayuda del Espíritu Santo y bajo el patrocinio de nuestras santas, daremos frutos abundantes.

El proyecto pastoral lo conoceremos el día 6 de Octubre en la Misa de las 12,30. Os invito a todos a asistir y a participar de las líneas maestras de este curso 2013-2014

Creo que sois conscientes -como yo- que la Iglesia Universal y la "particular" -esta Comunidad Parroquial es como una gran barca. Si queremos que vaya adelante hacia buen puerto -que es Dios- debemos remar todos juntos.

Os invito, en especial, a abrirnos al "Viento favorable del Espíritu" y a agarrarnos a la mano materna de la Virgen María, Gracia y a vuestra disposición.

Vuestro párroco, Pedro