Día de la Iglesia Diocesana

“La Iglesia con todos, al servicio de todos”, lema para este año

El próximo domingo 17 de noviembre, celebramos el Día de la Iglesia Diocesana, donde oraremos por esta intención y realizaremos una colecta especial destinada al sostenimiento de la Iglesia. Estamos en un tiempo para la esperanza, movidos por la fe y con la mirada puesta en Dios. Somos miembros de la Iglesia y esto requiere mantener viva la llama de la caridad, la atención a los necesitados y el cuidado y la preocupación por los alejados, porque en la base de nuestro ser está Cristo, el Señor y la verdad del amor. El amor verdadero, tal como nos lo regala el Señor, nos lleva de su mano a la eternidad, por eso, ¿cómo olvidar a mis hermanos, miembros de la familia de la Iglesia?

 La invitación que se nos hace, con motivo del Día de la Iglesia Diocesana no es olvidar, sino fortalecer, actualizar, renovar o restaurar la vida en Cristo, porque de Él hemos aprendido lo que significa amar de verdad, hasta dar la vida. Él mismo ha ido por delante, como buen maestro y su misma experiencia supera sus palabras. Él es la fuente de todo amor verdadero, como “la vid”, que fructifica con ese amor en sus discípulos, que somos los “sarmientos”. 

El lema de este año es entrañable, en pocas palabras nos define: “LA IGLESIA CON TODOS, AL SERVICIO DE TODOS”. La Iglesia muestra su esencia en la Comunión, en la unidad entre todos los hermanos, a la vez que tiene sus puertas abiertas e invita a entrar a los alejados. La esencia del apostolado de la Iglesia es difundir y hacer aceptable, creíble, la verdad del amor de Cristo y de Dios atestiguado, hecho visible y practicado por todos los que pertenecemos a ella. En la Eucaristía es cuando más visible se hace este misterio de amor y presencia.

En este año de la esperanza ofrezcamos a los demás la seguridad que nos da el Señor ante las dificultades reales que están arrasando el ánimo y la vida de muchos de nuestros hermanos; con la ayuda de todos podemos levantar el caído, iluminar al que está en oscuridad, auxiliar a los necesitados, dar pan al hambriento… y mostrar el rostro de Cristo al que no le conoce. Éste es el milagro de la Comunión.

No nos quedemos al margen, ayudemos a la Iglesia, a nuestra Iglesia, en sus necesidades y ganaremos todos. 

La próxima semana, con motivo del Día de la Iglesia Diocesana, en todas Misas del sábado y del domingo tendremos la Coleta para dicho fin.        

Es muy importante colaborar en esta misión, pues hay Diócesis que están muy en precario y necesitan nuestro apoyo moral y económico. Por ello pedimos oraciones y limosnas para atender estas necesidades. Seamos generosos en ambos sentidos. Gracias.