Nuestro nuevo vicario parroquial se presenta

Queridos amigos:

Soy César, vuestro nuevo vicario parroquial, de origen peruano, y estoy muy contento por mi nuevo destino, encomendado por nuestro querido Obispo D. Antonio María, y poder incorporarme a trabajar codo a codo con D. Pedro, nuestro párroco.

Quiero hacer mías las palabras que dirigió el Papa Francisco, el lunes, 22 de julio de 2013 en la Ceremonia de Bienvenida en la JMJ en Brasil, adaptada a mi situación:

«He aprendido que, para tener acceso a esta comunidad parroquial de Santa Justa y Santa Rufina, hay que entrar por el portal de su inmenso corazón; permitidme pues, que llame suavemente a esa puerta. Pido permiso para entrar y serviros.

No tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo. Vengo en su nombre para alimentar la llama de su amor fraterno que arde en todo corazón; y deseo que llegue a todos y a cada uno mi saludo: “La paz de Cristo esté con todos vosotros”».

Rezad por mí, que soy un pecador; somos parroquia, una familia donde deseo alegrarme con vuestras alegrías, sufrir con vuestro sufrimientos, y caminar y crecer juntos en la Fe.