Eucaristía

Decálogo de las familias para la Primera Comunión de sus hijos

Hace algunos años, en una reunión de Benedicto XVI con cerca de cien mil niños italianos que habían hecho la Primera Comunión, entabló un diálogo, una catequesis, con ellos. Uno le preguntó a Benedicto XVI que cuáles eran sus recuerdos del día de su Primera Comunión. El Papa contestó: “En el centro de mis recuerdos se halla este pensamiento: Jesús entraba en mi corazón. Y, junto con Jesús, Dios mismo estaba conmigo. Y que era un don de amor que valía mucho más que todo lo que se podía recibir en la vida. Comprendí que comenzaba una nueva etapa en mi vida".

 

Durante este mes de mayo, algunas familias de la parroquia van a celebrar la Primera Comunión de sus hijos; día inolvidable en el que muchas veces nos sentimos desconcertados ante las exigencias sociales que, poco a poco, han ido configurando esta fiesta tan especial para la familia cristiana.

Diez verbos -cuyas iniciales forman la palabra clave “EUCARISTÍA”- pueden ayudarnos a vivir con sentido y profundidad este día tan esperado para vuestros hijos.ç

  1. ESPERAR: La primera comunión es comienzo, no es final... Ir más allá es fundamental. Comienza una nueva etapa en el proceso de iniciación cristiana de vuestros hijos que tenéis que aprovechar. La comunidad os necesita.
  2. UNIR: Crear un ambiente de unión y no de división será el mejor modo de vivir lo que es central en ese día: la comúnunión.
  3. CONVIVIR: Caer en la cuenta de que las celebraciones son momentos de encuentro en la familia (padres e hijos, hermanos, abuelos, tíos, amigos...) y con las familias de los compañeros de mis hijos.
  4. ALEGRARSE: Para que la alegría no se esfume es imprescindible poner más los ojos en Dios que en nuestros deseos, gustos, y, a veces, problemas y discrepancias.
  5. RECORDAR: Preparar algún detalle personal que sea auténtico recordatorio del encuentro que el niño ha tenido con Dios. Este encuentro es lo verdaderamente central.
  6. INTENSIFICAR: Favorecer los momentos en los que compartir con el niño confidencias, oraciones y conversaciones sobre la experiencia de Dios recibida.
  7. SIMPLIFICAR: Convertirse en "contrapunto" de los mensajes que incitan al consumo de inevitables y absurdos regalos. Hacer que el día sea "sencillamente distinto".
  8. TRANSMITIR: Comunicar la propia fe es el mejor regalo. Es una buena ocasión para mostrar que la experiencia de la comunión transforma cada día y es Jesús quien nos da la luz que ilumina y orienta nuestra vida.
  9. INTERIORIZAR: Detener la mirada en lo verdaderamente significativo. Hacer balance del día con el niño o niña destacando lo más importante.
  10. AGRADECER: Participar totalmente del Cuerpo y de la Sangre del Señor es motivo más que suficiente para alabar y agradecer a Dios su invitación a formar parte de Él. Eucaristía significa "acción de gracias".

Nuestra felicitación más sincera a los niños que habéis hecho o vais a hacer la Primera Comunión, que recibís a Jesús en la Eucaristía, y a vuestras familias. Igualmente, un agradecimiento muy especial a los esforzados catequistas, que les habéis acompañado en este proceso de iniciación a la vida cristiana, de forma altruista y pensando siempre en contribuir a la “construcción” de buenos cristianos para el Reino de Dios.