Domund 2014

“Renace la alegría”  es lema del Domingo Mundial de las misiones para este año

El domingo 19 de octubre, celebraremos el DOMUND bajo el lema RENACE LA ALEGRÍA. Es el Día de las Misiones; una nueva ocasión para nuestro compromiso misionero, ya que, como dijo Jesús a Sus discípulos, “es abundante la mies, pero pocos son los obreros”. Ante este dilema, Él propone la respuesta: “Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. ¡Poneos en camino!...” (Lc 10,2-3). Palabras imperativas que hace suyas el Papa Francisco, al hablar de una Iglesia “en salida”. Es una ocasión para implicarnos en el compromiso evangelizador de la Iglesia, ya que, como dice el Vicario de Cristo, llamando a las vocaciones de los cristianos laicos, “están llamados a desempeñar un papel cada vez más relevante en la difusión del Evangelio”. Y es que del amor al hermano, en el cual el cristiano contempla el rostro de Dios, brota la fuerza de la misión de la Iglesia. Este amor conlleva salir de uno mismo para ponerse en la piel del otro; el misionero que ha pasado a la otra orilla para entregarse a los demás. Son días en los que vivir con intensidad la oración y el sacrificio para sostener las manos generosas y los corazones ardientes de los misioneros que están en primera línea, así como de ofrecer ayuda económica por medio de donativos. Poe ello, la colecta de ese día irá destinada al DOMUND.

La sonrisa de unos jóvenes de diferentes razas que aparece en el cartel de este año, sirve para expresar la alegría que brota del corazón. Sus miradas y sus manos entrelazadas reflejan que esa alegría nace de un corazón limpio y una fraternidad profunda. Es la fuerza contagiosa del amor, que descubren a cada paso quienes viven la experiencia de la misión.

Junto al lema de este año, la palabra “DOMUND” evoca por sí sola la vida de entrega de los misioneros y nuestro deseo de ayudarles en su tarea. Y sobre un fondo morado, algunos signos evocan aspectos de la actividad misionera de la Iglesia. Facilitar la cooperación con esa labor es el objetivo de las Obras Misionales Pontificias.
RENACE: “Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría”, dice el Papa Francisco al comienzo de la Evangelii Gaudium. El fin de la actividad misionera es, precisamente, ayudar a extender ESTA ALEGRÍA, anunciando a todos la posibilidad de nacer y renacer al encuentro con Dios. Un renacer a la vida de fe que, como tantas veces comprueban los misioneros, ha sido revelado a los pequeños.

LA ALEGRÍA: Los misioneros, llenos de alegría, comparten con los más pobres su experiencia de encuentro con Cristo. Los que reciben este anuncio y abren su corazón a él, también acogen con alegría la Buena Noticia de la salvación. El Santo Padre nos dice cuál es el origen de esta gran alegría: “El amor con el que el Padre ama al Hijo llega hasta nosotros y, por obra del Espíritu Santo, nos envuelve”; y además, nos invita a participar en ella: “¿Por qué no entramos también nosotros en este río de alegría?”. No te quedes al margen del sufrimiento humano, IMPLÍCATE y COLABORA con las Misiones.