La parroquia casa de todos

A lo largo de la historia, la Iglesia ha contribuido a crear una sociedad mejor; sus aportaciones al desarrollo del mundo son inconmensurables y los cristianos, cumpliendo los mandamientos y siguiendo el espíritu del evangelio, contribuyen a la buena marcha, a la feliz convivencia y bienestar de la sociedad. Pero la Iglesia de la que somos miembros todos los cristianos bautizados, a través de cada parroquia, necesita para su desarrollo en todos los ámbitos, de la colaboración económica. Con ello se ayuda a tantas realidades que engloban su acción evangelizadora y a su propio mantenimiento. La Iglesia –presente en cada parroquia- es la casa que siempre tiene sus puertas abiertas para acoger tanto a los de fuera, como a los de dentro, sus fieles. Nuestra Parroquia tiene una vida especialmente rica; tenemos el templo abierto a diario, atención diaria en el despacho parroquial, el CEM, el Ropero de Cáritas, la Acogida de Cáritas, el Aula de Cultura, Gimnasia, Catequesis, Ludoteca etc… Pero tanto el templo, como los despachos y salones parroquiales, tienen unos gastos generales (luz, calefacción, limpieza) y a veces incluso alguna reparación para la mejora y conservación del edificio que, por ser ya antiguo presenta deficiencias que exigen gastos extraordinarios con frecuencia. Todo ello requiere de un soporte económico. Además, por no tener ningún ánimo de lucro, las actividades que se realizan en la parroquia tampoco generan ningún ingreso. Debemos tomar conciencia de que el sostenimiento económico de la Iglesia depende de los fieles, y en concreto nuestra parroquia, que ayudan con sus aportaciones voluntarias.

Es bueno sentirse orgulloso de pertenecer a esta comunidad parroquial que se siente vivificada, acompañada y amada por Jesucristo, que ha prometido permanecer siempre en medio de ella.

Por eso, os animamos a que os suscribáis a la Parroquia con una aportación económica periódica fija (mensual, trimestral, semestral,..) porque cada granito cuenta. Y preci-samente ahora, en estos tiempos, las suscripciones han bajado mucho; casi un 40% en-tre las bajas de aquellos que se han visto azotados por la crisis y los mayores que han ido falleciendo sin que haya habido nuevas suscripciones en su lugar. Pero las desgra-cias nunca vienen solas, como dice el refrán; el año pasado, el banco con el que trabaja la parroquia, hizo un cambio de programa informático y se perdieron todas las suscrip-ciones trimestrales, semestrales y anuales, y algunas mensuales también. Por lo que, A TODOS LOS QUE COLABORÁIS O QUE QUERÁIS COLABORAR CON EL SOS-TENIMIENTO ECOÓMICO DE LA PARROQUIA, OS ROGAMOS QUE:

  • Rellenéis con vuestros datos un folleto de suscripción (a disposición en la Parroquia) y lo entreguéis en el despacho parroquial.
  • Es muy importante que si ya teníais suscripción, lo rellenéis y entreguéis igualmente para confirmar que no se hayan perdido vuestros datos.

Porque la Parroquia es nuestra casa, la casa de todos, debemos preocuparnos todos de su mantenimiento con la aportación fija con la que podamos contribuir a la construcción de un mundo mejor, que nos acerque cada día más al Reino de los Cielos. Implícate, cuestión de principios colabora, SUSCRÍBETE!