Da a luz a la Luz

Este domingo empieza el Adviento, época en que nos preparamos para la venida del Señor. Y esta preparación, que supone un tiempo de mayor oración e introspección dentro del corazón, se debe convertir también en una serie de cuestionamientos respecto al modo en el que nos estamos acercando a la Navidad, el misterio por el cual Dios se muestra al mundo. Es importante que nos cuestionemos el modo en el que estamos viviendo y debemos trabajar por encontrar el camino correcto hacia Él.
Como cuando tenemos una visita importante en casa, vamos a limpiar la casa a fondo, a ventilar de aire viciado, vamos a quitar el polvo que se acumula sobre los muebles, a barrer las pelusas, vamos a sacar la mejor mantelería y a ponernos guapos. Pero todo esto, desde dentro de nuestro corazón; en definitiva, se trata de sacar de nosotros mismos lo mejor que tenemos para recibir al Señor. Por eso, el lema de este Adviento será “Da a luz a la LUZ”. ¿Estás embarazado de Adviento? ¿Por qué no dejas nacer todo lo bueno que hay en ti?

 

Vamos a sacar lo mejor de nosotros mismos y vamos a compartirlo con el mundo entero, porque generalmente el camino del Señor no se prepara solo. La mayoría de los caminos de Dios necesitan de precursores y nosotros somos los mensajeros. Cada uno de nosotros tiene que tener corazón de precursor que, en primer lugar, acepte esta misión y acepte que va a ser el que logre que Cristo llegue a otros corazones. Y, en segundo lugar, un corazón de precursor que pone todos los medios necesarios para que esta misión se realice, porque de nada sirve que nos demos cuenta de las necesidades de los hombres, si no nos damos cuenta de que podemos contribuir a arreglarlo llevando la Luz de Cristo al mundo.

Cuánta gente hay en el mundo que vive en la oscuridad… Vamos a iluminar nuestras vidas y sus vidas con la luz de Dios, vamos a hacer el camino para poder encender esa llama de Amorque es la Verdadera Luz del mundo y para el mundo. Y ese camino espiritual no es simplemente una buena intención, sino que cada uno de nosotros es ese camino espirtual través del cual tiene que pasar Dios para llegar a los hombres, como también el camino a través del cual llegan los hombres a Dios. Todos los cristianos tenemos la misión de ser este Camino Santo. Es decir, debemos ser precursores, ir delante del Señor mostrando Su Luz para anunciar a los hombres que tienen una esperanza.