La Inmaculada Concepción de Santa María Virgen

Nuestra Comunidad Cristiana no olvida a María. A lo largo del año, nuestro calendario Mariano tiene fechas entrañables. Una de esas fechas es el 8 de diciembre, Fiesta de la Inmaculada Concepción. Este año bajo el lema: “ MARÍA ES LA MADRE DE LA ESPERANZA”.

María vive en la esperanza. María espera al Mesías Salvador que lleva en su seno, y nos lo entrega a todos en Belén. Quiere compartir su esperanza con toda la humanidad y nos entrega a su Hijo el día de Navidad. La esperanza de María no es pasiva, no se sienta a esperar que pasen los acontecimientos. Su esperanza es activa, porque María participa, lucha, trabaja, ora y prepara la Venida de Jesús. En este año vamos a aprender de María a no desesperarnos, vamos a aprender a esperar con esa esperanza activa, como lo hizo ella.

El Papa Francisco dijo en la catequesis del 05-12-14 que: “La esperanza cristiana engloba a toda la persona, pues no es un mero deseo, sino la plena realización del misterio del amor divino, en el que hemos renacido y en el que ya vivimos. Nosotros anhelamos la venida de Nuestro Señor Jesucristo, y Él se hace cada día más cercano a nosotros para llevarnos finalmente a la plenitud de su comunión y su paz”
Con esta misma esperanza debemos caminar nosotros por la vida, porque sabemos que una Luz Poderosa brilla, ya, para todos. Como es el lema de nuestra parroquia en este Adviento 2014”Da a Luz a la Luz” La Iglesia, Tu y yo tenemos la misión de mantener encendida la lámpara de esa esperanza, como signo seguro de la salvación. Debemos preguntarnos si de verdad somos testigos luminosos y creíbles de esa esperanza, si nuestra comunidad manifiesta la presencia del Señor y la espera ardiente de su venida. María Santísima, Madre de la esperanza, nos enseñe a gustar ya desde ahora del amor de Cristo que un día se nos manifestarás en plenitud.