Familia Cristiana

Características fundamentales de la familia cristiana.

1. La primera: La familia que ora. 

Es bueno preguntarnos, queridas familias: ¿Rezamos alguna vez en familia? Algunos sí, lo sé. Pero muchos se dicen: Pero ¿cómo se hace? es claro: humildemente, delante de Dios. Cada uno con humildad se deja ver del Señor y le pide su bondad, que venga a nosotros. Pero, en familia, ¿cómo se hace? Porque parece que la oración sea algo personal, y además nunca se encuentra el momento oportuno, tranquilo, en familia… Sí, es verdad, pero es también cuestión de humildad, de reconocer que tenemos necesidad de Dios. Y todas las familias tenemos necesidad de Dios: todos, todos. Necesidad de su ayuda, de su fuerza, de su bendición, de su misericordia, de su perdón. Y se requiere sencillez. Para rezar en familia se necesita sencillez. Rezar juntos el “Padrenuestro”, alrededor de la mesa, no es algo extraordinario: es fácil. Y rezar juntos el Rosario, en familia, es muy bello, da mucha fuerza. Y rezar también el uno por el otro: el marido por la esposa, la esposa por el marido, los dos por los hijos, los hijos por los padres, por los abuelos… Rezar el uno por el otro. Esto es rezar en familia, y esto hace fuerte la familia: la oración.
2. la familia conserva la fe. ¿Cómo la conservó? No en una caja fuerte. No debe es-conderla bajo tierra, como aquel siervo un poco perezoso. La fe no se conserva, sino que se anuncia, se comunica, se lleva lejos. Para ello se requieren opciones valientes. En la medida que se anuncia a nuestro alrededor, tal y como se ha recibido, y se reparte y se da, es como se conserva la fe.
También aquí, podemos preguntar: ¿De qué manera, en familia, conservamos nosotros la fe? ¿La tenemos para nosotros, en nuestra familia, como un bien privado, como una cuenta bancaria, o sabemos compartirla con el testimonio, con la acogida, con la apertura hacia los demás? Todos sabemos que las familias, especialmente las más jóvenes, van con frecuencia «a la carrera», muy ocupadas; pero ¿han pensado alguna vez que esta «carrera» puede ser también la carrera de la fe? Las familias cristianas son familias misioneras. Conservar la fe en familia y poner la sal y la levadura de la fe en las cosas de todos los días.
3. Y un último aspecto: la familia que vive la alegría. «Alegraos siempre… en el Señor » (Flp 4,4-5). Me gustaría hacer una pregunta hoy. Y responda personalmente: ¿Hay alegría en tu casa? ¿Hay alegría en tu familia? Pensemos la respuesta.