Porque estuve enfermo, solo o anciano y vinisteis a visitarme

  Cuando lo hacéis con alguno de estos mis hermanos, a mí me lo hacéis, nos dice el Señor en cada momento.

El grupo de Pastoral de Salud de nuestra comunidad parroquial se dedica semana tras semana, a acompañar y visitar  a personas mayores, enfermos y sus familiares, abriéndose al sufrimiento de los hermanos y reconociendo en ellos  a Cristo el Señor.

 

 Nuestra misión, enviados por la parroquia,  no es otra que la de llevar al Señor a estas personas de diferentes maneras. Con nuestra cercanía, con nuestras oraciones, con nuestras palabras, con nuestros silencios, con nuestras escuchas, con nuestras sonrisas y lágrimas, con nuestros besos y abrazos.... queremos que se sientan más amados y consolados.

    ¡Es alabar a Dios!......      ¡Qué gran camino de santificación es éste!   Servimos a la iglesia en esta porción de la viña del Señor que es nuestra parroquia.    

 También aprovechando la profesionalidad de un miembro de nuestro equipo y para que estas personas se sientan mucho mejor, les ofrecemos de una manera totalmente desinteresada, servicio de peluquería, pedicura y manicura.

 Este grupo realiza su misión  en total comunión con la comunidad parroquial; Cesar, el Vicario Parroquial es el coordinador de nuestro apostolado, todos  meses, el segundo martes, nos reunimos,  planificamos nuestro trabajo y ampliamos nuestra formación, rezamos para fortalecernos y llevar a cabo nuestra misión en comunión con el párroco.  Enviados por la parroquia,  salimos, como dice el Santo Padre el Papa, a la periferia del sufrimiento, a tocar el rostro de Cristo en nuestros hermanos enfermos. 

 Todos hemos de aprender a abrazar a los necesitados, nos dice el Papa Francisco. Hay muchas situaciones en nuestra comunidad parroquial que necesitan atención, cuidado y amor. Nuestro número de visitadores es bastante reducido, también el número de personas a visitar. Os pedimos, que si tenéis familiares enfermos, lo comuniquéis en despacho parroquial, estaremos encantados de ayudaros y visitar a vuestros enfermos.

 No queremos olvidarnos de nuestra Madre la Virgen María, ella siempre presente donde hay una cruz que llevar, ella siempre presente a nuestro lado. Pidámosle que nuestra misión hacia los enfermos, refleje la entrega y el estilo de Amar de su Hijo.