Cuaresma: Fortalece tu corazón a la luz de Cristo

FORTALEZCAN SUS CORAZONES” es el lema de una llamada a combatir la indiferencia, con el que el Santo Padre nos invita a vivir la Cuaresma, que comienza el próximo 18 de febrero con el Miércoles de Ceniza, como tiempo de preparación. Por eso, desde nuestra parroquia, y siguiendo el camino que nos hemos marcado este curso, nuestro lema cuaresmal será “FORTALECE TU CORAZÓN A LA LUZ DE CRISTO”. La primera semana, buscaremos las herramientas para trabajar nuestro camino a la conversión, bajo el lema será “LA PALABRA ES TU ALIMENTO”. La segunda semana, el lema será “NUESTRA FORTALEZA ES DIOS”. La tercera semana, nos apoyaremos en los Mandamientos, con El lema “LA LEY DEL SEÑOR ILUMINA NUESTRA VIDA”. Pero sabemos que el camino es Cristo; el lema de la cuarta semana será “EN CRISTO ESTÁ LA SALVACIÓN". Finalmente, llega el momento de la conversión total la quinta semana, con el lema “MORIR EN CRISTO ES VIVIR EN CRISTO”.

El Papa Francisco basa su discurso de Cuaresma en tres puntos: La Iglesia, las comunidades y parroquias y las personas creyentes.

IGLESIA: “Si un miembro sufre, todos sufren con él” (1 Co 12,26). “Cristiano es el que permite que Dios lo revista de su bondad y misericordia, de Cristo, para llegar a ser como Él, siervo de Dios y de los hombres”.“La Cuaresma es un tiempo propicio para dejarnos servir por Cristo y así llegar a ser como Él. Cuando recibimos la Eucaristía, nos convertimos en lo que recibimos: el cuerpo de Cristo, en el que no hay lugar para la indiferencia”.“La Iglesia es communio sanctorum; en ella participan los santos y es comunión de cosas santas: el amor de Dios que se nos reveló en Cristo y todos sus dones”.

COMUNIDADES Y PARROQUIAS: “¿Dónde está tu hermano?” (Gn 4,9). “La Iglesia terrenal está llamada a unirse a la Iglesia del cielo en la oración. Junto con los santos, formamos parte de la comunión en la cual el amor vence la indiferencia”.“Toda comunidad cristiana está llamada a cruzar el umbral que la pone en relación con la sociedad que la rodea, con los pobres y los alejados. La Iglesia por naturaleza es misionera”.“Que los lugares en los que se manifiesta la Iglesia, en particular nuestras parroquias y nuestras comunidades, lleguen a ser islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia”.

LA PERSONA CREYENTE: “Fortalezcan sus corazones” (St 5,8). “Debemos orar en la comunión de la Iglesia terrenal y celestial. No olvidemos la fuerza de la oración de tantas personas. La iniciativa 24 horas para el Señor, que deseo que se celebre en toda la Iglesia los días 13 y 14 de marzo, es expresión de esta necesidad de la oración”.“Podemos ayudar con gestos de caridad con las personas cercanas y lejanas, gracias a los numerosos organismos de caridad de la Iglesia. La Cuaresma es un tiempo propicio para mostrar interés por el otro”. “El sufrimiento del otro constituye un llamado a la conversión, porque la necesidad del hermano me recuerda la fragilidad de mi vida, mi dependencia de Dios y de los hermanos”.