Historia de la parroquia

Con este logotipo realizado por una catequista de nuestra parroquia, que presidirá el encabezamiento de nuestra hoja parroquial, queremos tener presente  el tiempo  de la presencia de nuestra parroquia en nuestro barrio, y hacer memoria histórica de la vida cristiana que  ella ha alumbrado en la vida tantas personas que han vivido su fe al amparo de Santa Justa y Santa Rufina titulares de la misma.

La parroquia fue erigida  por decreto del Arzobispo  de Madrid, entonces, D. Casimiro Morcillo, el 6 de Agosto de 1965. 

Su primer párroco fue D. Federico Gómez Sánchez. Provisionalmente estuvo ubicada en   el templo de Santa Cristina como lugar de celebración de los sacramentos  de nuestra feligresía. Más tarde cebra la liturgia dominical  en el colegio  de San José de Calasanz y el Liceo Castilla.

Pronto se constituyó una junta de obras  con el fin de conseguir fondos  para la construcción de un templo de nueva planta en  la Colonia “López Pando”. Este proyecto no pudo llevarse a cabo por la oposición de los vecinos, consideraban que la construcción del templo quitaba luz y vistas a sus casas.

 

En 1969 se adquirió la mitad del templo actual de hoy día en la calle de Santa Aurea nº 7, se acondicionaron los locales y se empezó a funcionar como parroquia. Acabó así la peregrinación de un sitio para otro. La adquisición de los bajos de la calle Alcázar de San Juan no se hizo esperar, bajo el nombre de “Hogar de la Virgen”. En virtud de la devoción de D. Federico a la Virgen del Carmen  se creó la Congregación del Carmen con doce capillas para la visita domiciliaria de casa en casa hasta hoy día.

Dada la necesidad de nuestro barrio, se inaugura, locales  de la Calle Alcázar de San Juan, en estos años, el “Hogar de Ancianos” y una guardería  atendidas por religiosas Dominicas.

Más tarde se adquiere el local de Santa Aurea nº 5 dando la configuración actual del templo y los sótanos  de la misma finca bajo el templo  junto con la vivienda de los sacerdotes nº 2 de santa Aurea.

En este tiempo llega a  la parroquia la Imagen del Nazareno lo que origina un resurgir de  una gran devoción  entre los feligreses a dicha imagen. Donación a cargo de una señora muy devota. Hacen presencia perenne las imágenes de Santa Justa y Santa Rufina; se trasladan desde la parroquia de san José  en la calle de Alcalá  ubicándose de manera definitiva  en la parroquia de su Titularidad.

El 5 de Agosto de 1979 fallece el párroco D. Federico, D. Francisco Arraibi se hace cargo de la parroquia hasta que es nombrado párroco D. Gonzalo Utrillas. Esto ocurría en el año 1980.  Será párroco durante quince años.

Continuamos con la historia de nuestra parroquia. Hace presencia en la parroquia el grupo de ARPU, estamos en el año 1980, presencia que continúa hasta nuestros días. Los salones se reforman y se adecuan para las actividades parroquiales, 1987;  dada las nuevas necesidades que van surgiendo se potencian  nuevos grupos  caritas, liturgia y catequesis, gimnasia, costura y el servicio de podología, 1992. Las religiosas se encargan de la escuela de Padres.

D. Gonzalo se jubila, y D, Aristarco, 1994, es nombrado párroco. Concluyen los arreglos del los salones parroquiales. Nace en nuestra parroquia el grupo de Oración Resucitó de la renovación carismática. En el año 1996 se celebra el viernes santo el viacrucis por las calles y se retoma la procesión del corpus Christi.

En estos años D. Aristarco es probado por la enfermedad, cuyo proceso es irreversible. Ante esta situación es nombrado administrador parroquial D. Francisco Mora, quien asume más tarde, tras el fallecimiento de D. aristarco, 14 febrero de 1998,  el cargo de párroco.

Ese mismo año, recibimos la visita D. Antonio Rouco Varela, Cardenal de Madrid. Hecho que fue motivo de gozo y alegría para todos los parroquianos.

En el año 2000 se retoma  en nuestra parroquia  el Catecumenado de adultos. La parroquia en ese año hace una fuerte opción, a instancias del Consejo parroquial, para la formación catequética de niños y jóvenes, cuyos datos son dignos de mención 110 niños y jóvenes. Se les catequiza y se propone para ellos apoyo escolar y clases de guitarra. Aparecen nuevos talleres en el aula de cultura: informática, Ludoteca, taller de teatro, y la celebración del campamento al finalizar el curso catequético y escolar.

Es bueno recordar el esfuerzo de todos los fieles en la reforma y mejor adecuación del templo parroquial; llega a nuestra parroquia el crucifijo que preside el altar, en el presbiterio, se ubica la capilla del santísimo, la sacristía y los despachos parroquiales. Se enriquece el material del culto con nuevas capillas, cálices y el palio. La parroquia se va acomodando a las mejoras para un servicio pastoral y litúrgico más funcional que permita la mejor participación de los fieles.

Dato a tener en cuenta es el impulso da la actividad de Caritas ante la llegada de inmigrantes en la acogida, ropero, tramitación  de documentos y ayudas familiares.