El verdadero significado de la Navidad

La fiesta de Navidad fue instituida por la Iglesia en el siglo IV y se celebra el 25 de diciembre, es la celebración de un acontecimiento: el nacimiento del Señor, suceso decisivo en la historia de la salvación. Se lee en las profecías: Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; le ponen en el hombro el distintivo del rey y proclaman Su nombre: “Consejero admirable, Dios fuerte, Padre que no muere, príncipe de la Paz." (Is 9, 5). Ese hecho fue de tal magnitud que el Cielo lo celebró alabando a Dios con estas palabras: "Gloria a Dios en lo más alto del cielo y en la tierra paz a los hombres: ésta es la hora de su gracia". (Lc 2, 13-14). Nosotros, los beneficiados tenemos motivos y verdadera obligación de celebrarlo.

 

Todo se resume en que debemos ser conscientes de que hubo un día en el que Dios encarnado llegó a nuestras vidas, que deben estar listas para fructificar bajo su Luz. "Jesús nace para la humanidad que busca libertad y paz; nace para todo hombre oprimido por el pecado, necesitado de salvación y sediento de esperanza."

La Navidad está actualmente bajo un ataque tremendo; Santa Claus ha tomado el lugar de Jesús-niño y el centro comercial ha tomado el lugar del templo. Dice la Palabra de Dios:"Donde está tu tesoro, allí está tu corazón" (Mat.6:21) ¿Está nuestro corazón en un centro comercial. Cuando llegue la tribulación a nuestra vida, ¿dónde encontraremos consuelo y paz? ¿En el centro comercial? Porque la Navidad es una fiesta de cumpleaños en la que se le compran regalos a todos menos al niño al que se festeja, en la que se hace una fiesta y no se invita al homenajeado, en la que hoy -tristemente- se trata de que no se mencione el nombre del Niño que nació, Jesús. El Apóstol Pablo, un hombre que un día fue su enemigo y que se rindió a Él, dice que frente a ese nombre se doblará toda rodilla en el cielo, en la tierra, y hasta en el infierno.

Los cristianos nos alegramos y celebramos que el Señor quiso nacer de la Virgen en este pequeño planeta del inmenso universo para reconciliar al hombre con su Creador.

Este es el verdadero sentido de la Navidad, cuyo centro es Jesús y no un evento comercial o una fiesta pagana. Rescatemos la Navidad para Cristo y cantemos con los ángeles de Belén: "Gloria a Dios en las alturas y Paz en la tierra a los hombres que confían en Él." Recordemos lo que el Señor Jesús nos dijo: "Estad alerta, no sea que vuestro corazón se cargue con disipación y embriaguez y con las preocupaciones de la vida, y aquel día venga súbitamente sobre vosotros como un lazo"

FELIZ NAVIDAD