Desde el perdón hacia la Pascua

Continuamos nuestro camino hacia la pascua realizando las etapas que nos marca la palabra de Dios. Este domingo es la transfiguración del Señor en el monte Tabor.  Jesús se transfigura. Estoy seguro que por poco orantes que seamos , todos tenemos la experiencia  de cómo nos transforma la oración. La oración nos transfigura, porque la oración es reflejo de nuestra confidencia con Dios. En él encontramos la chispa de la vida, la fuerza para caminar. La intimidad con Dios es la que nos transforma.

En el relato evangélico de este segundo domingo vemos que se repiten los elementos que estuvieron presentes  en la gran revelación del  monte Sinaí. Aparecen la montaña, la nube, el resplandor, Moisés, los profetas… Esta revelación  que el Padre hace de su Hijo se parece también a la del Bautismo de Jesús.

A lo largo de nuestro camino hacia la Pascua nos esperan manifestaciones de Dios que no nos podemos ni imaginar . Sólo se darán si oramos, si escuchamos a su Hijo. Adormilados nosperdemos la fiesta de la manifestación de Dios. El Padre nos anima a escuchar a Jesús y sabemos que sus palabras  son de perdón, de amor  y de misericordia