Tu Fe: Compromiso con Dios

En esta Cuaresma, vamos a analizar en profundidad nuestra fe

Cuaresma es tiempo de conversión, de cambio, que significa cambio de rumbo, cambio de mentalidad; no significa hacer penitencia, ni torturarse el espíritu por descubrir que hemos mantenido actitudes que nos deterioran como seres humanos. Debemos hacer examen de conciencia: Cuántas veces hemos descubierto nuestros fallos y nos hemos conformado con ir a confesarlos, incluso cumpliendo una “penitencia”, pero no hemos cambiado el rumbo... Este año, y bajo el lema “TU FE: COMPROMISO CON DIOS”, nos proponemos centrarnos en la búsqueda y confrontación con la Buena Nueva, concretamente en lo que se refiere a nuestra vida relacional, con nosotros mismos, con los demás, con la naturaleza y con el Dios que Jesús nos ha enseñado.

Durante estas próximas cinco semanas que comprende la Cuaresma, analizaremos en profundidad nuestra fe. La primera semana de Cuaresma nos haremos la pregunta esencial: ¿CREES? Porque esa es la base de nuestra relación con Dios. Y contestaremos con una profesión de fe.

Sabemos que está siempre ahí, creemos en Él. Pero debemos preguntarnos: ¿VIVES LA FE? Esta segunda semana, como gesto, nos comprometeremos a LEER LA PALABRA.

Esto nos conducirá a una verdadera conversión. Durante la tercera semana, el lema a seguir será: ¡CONVIÉRTETE! VE A SU ENCUENTRO, y durante la semana dedicaremos un rato diario a la Adoración al Santísimo.

Cuando encontramos a Dios en nuestra vida, tomamos conciencia de todo aquello que no estamos haciendo bien. Nos damos cuenta de nuestros fallos, de nuestra pequeñez ante la grandeza del Señor; ACOGE EL PERDÓN DE DIOS. Por eso, esta cuarta semana buscaremos su perdón mediante el Sacramento de la Reconciliación con Dios.

Por fin hemos abierto los ojos a Su verdad, a Su Luz, a la Vida que Él nos promete. La quinta semana de Cuaresma el lema será ¡VIVE PARA CRISTO! EN EL PRÓJIMO ESTÁ CRISTO. Él vivió siempre para los demás, hasta expirar Su último aliento como hombre. Y nos enseñó que Él vive en los demás, sobre todo en los más desfavorecidos. Así, el gesto de esta semana será hacer un servicio al prójimo.

Benedicto XVI, al proponer a toda la Iglesia el Año de la Fe,  hace un llamamiento muy especial a todos los cristianos, ya que desea que la Cuaresma “sea una ocasión propicia para que todos los fieles comprendan con mayor profundidad que el fundamento de la fe cristiana es el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva…” La fe nos compromete a convertirnos en un signo vivo de la presencia de Cristo resucitado en el mundo, y la Cuaresma es un tiempo muy propicio para “volver a descubrir, cultivar y testimoniar el don de la fe, que es un don de Dios para vivirlo en la gran comunión de la Iglesia y comunicarlo al mundo…” Por eso, nos invita a difundir su mensaje: “Todos los fieles, llamados a reavivar el don de la fe, tratarán de comunicar su propia experiencia de fe y caridad, dialogando con sus hermanos y hermanas… Así se espera que todo el pueblo cristiano comience una especie de misión entre las personas con quienes viven y trabajan, conscientes de haber recibido la Buena Nueva de la salvación para comunicarla a todos”