Domingo de la Divina Misericordia

 

La Fiesta de la Divina Misericordia era, hasta el año 2000, una devoción privada. El 5 de mayo de ese año la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos de la Santa Sede declaró el Segundo Domingo de Pascua como “Segundo Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia”.

El Papa Juan Pablo II lo anunció, el día en que canonizó a Sor Faustina Kowalska, precisamente el Domingo de la Divina Misericordia del año 2000. “En todo el mundo el Segundo Domingo de Pascua recibirá el nombre de Domingo de la Divina Misericordia. Una invitación perenne para el mundo cristiano a afrontar, con confianza en la benevolencia divina, las dificultades y las pruebas que esperan al género humano en los años venideros.”

Confiemos en la misericordia de Dios, con la cual nos sentimos salvos.