Oración del papa Francisco

 

"Ayúdame, Señor, a comprender a mis hijos, a escuchar pacientemente lo que quieren decirme, y a responderles todas sus preguntas con amabilidad. Evítame que les interrumpa, que les dispute o contradiga. Hazme cortés con ellos, para que ellos sean conmigo de igual manera. Dame el valor de confesar mis errores, y pedirles perdón cuando comprenda que he cometido una falta. Impídeme que lastime los sentimientos de mis hijos. Prohíbeme que me ría de sus errores, o que recurra a la afrenta y a la burla como castigo. No me permitas que induzca a mis hijos a mentir o a robar. Guíame hora tras hora para que confirme, por lo que digo y hago, que la honestidad es fuente de felicidad. Modera, te ruego, la maldad en mí. Evítame que los incomode, y cuando esté malhumorado, ayúdame, Dios mío, a callarme. Hazme ciego ante los pequeños errores de mis hijos, y auxíliame a ver las cosas buenas que ellos hacen. Ayúdame a tratar a mis hijos como niños de su edad, y no me permitas exigirles el juicio y convicciones de los adultos. Facúltame para no robarles la oportunidad de confiar en sí mismos, pensar, escoger o tomar decisiones. Oponte a que los castigue para satisfacer mi egoísmo. Socórreme, para concederles todos los deseos que sean razonables, y apóyame para tener el valor de negarles las comodidades que yo comprendo que les harán daño. Hazme justo y ecuánime, considerado y sociable para con mis hijos, de tal manera que ellos sientan todo mi amor". Amén.

Día de la Iglesia Diocesana

“La Iglesia con todos, al servicio de todos”, lema para este año

El próximo domingo 17 de noviembre, celebramos el Día de la Iglesia Diocesana, donde oraremos por esta intención y realizaremos una colecta especial destinada al sostenimiento de la Iglesia. Estamos en un tiempo para la esperanza, movidos por la fe y con la mirada puesta en Dios. Somos miembros de la Iglesia y esto requiere mantener viva la llama de la caridad, la atención a los necesitados y el cuidado y la preocupación por los alejados, porque en la base de nuestro ser está Cristo, el Señor y la verdad del amor. El amor verdadero, tal como nos lo regala el Señor, nos lleva de su mano a la eternidad, por eso, ¿cómo olvidar a mis hermanos, miembros de la familia de la Iglesia?

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Actividades Almudena 2013

El sábado 9 de noviembre se celebra en Madrid la solemnidad de Nuestra Señora de la Almudena, patrona de la villa. El Arzobispado ha organizado los siguientes actos en honor de la Virgen:

-  Días 5, 6 y 7 en la catedral: A las 18:30 h., Santo Rosario, Eucaristía y Vísperas, con predicación.

-  8 y 9: De 10 a 20 h., Ofrenda floral a la Virgen en la Plaza de de la Almudena.

-  Día 8 en la catedral: A las 17:30 h., Concierto en honor de la Virgen a cargo de la Sociedad de Conciertos de Madrid, y a las 20:30 h., Vigilia para jóvenes presidida por el Sr. Cardenal.

-  Día 9: A las 11 de la mañana, Eucaristía en la Plaza Mayor, y  procesión a la Catedral, presididas ambas por el Sr. Cardenal.

Virgen de la Almudena

Patrona de la Villa y de la Archidiócesis de Madrid

El sábado 9 de noviembre, la ciudad de Madrid celebra el día de su patrona La Virgen de la Almudena que está unida, desde el primer momento, a la historia cristiana de esta ciudad.

La Virgen María es la clave de la historia universal por ser la Madre del Redentor, Jesucristo Nuestro Señor. Su cuidado maternal nunca nos falta y se hace particularmente prodigioso en momentos de crisis. La Virgen ha sido el instrumento divino para proteger a sus hijos cuando humanamente parecía que estaban perdidos. Así fue en España en tiempos de la ocupación musulmana. 

Cuenta la historia que Alfonso VI conociendo la existencia de una imagen de la Santísima Virgen, escondida por los cristianos siglos atrás, el monarca hizo -al parecer- voto de buscarla incansablemente para restituirla al culto de los fieles, si Dios le concedía la victoria sobre los sarracenos, y lograba tomar la ciudad. Pero, una vez liberada ésta y a pesar de sus indagaciones, no lograba localizar el sitio donde la imagen estaba oculta. Por ello, y en su deseo de que la Virgen Santa María fuese venerada hasta tanto se lograse hallarla, mandó pintar una imagen, inspirándose en los rasgos que la tradición atribuía a ella. Y fue pintada sobre los muros de la antigua mezquita musulmana, tras la ceremonia de purificación y dedicación del templo.

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Concluye el Año de la Fe

Este año ha sido una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor

El papa Benedicto quería que el año de la fe concluyera antes del adviento, por ello la fecha de conclusión de este hermoso año está fijada para el 24 de noviembre de 2013, solemnidad de Cristo Rey. Ha sido una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo" (Porta Fidei, 6) que se inició  el 11 de octubre de 2012.

El santo Padre nos dirigió una carta a todos los cristianos católicos que hemos leído y meditado con gozo. Nuestra singladura acaba. Cada uno de nosotros hemos sido marineros en la gran barca de la iglesia de Cristo, que por la fuerza del Espíritu sigue navegando por los siglos de la historia para siempre hacia la salvación.

En nuestra parroquia hemos caminado unidos en la fe, firmes en la fe, como hemos cantado tantas veces en la certeza de alcanzar los frutos deseados. Hemos puesto nuestra confianza en Dios y sabemos bien de quién nos hemos fiado, el único salvador, Cristo, pues sólo en Él tenemos la certeza para mirar al futuro y la garantía de un amor auténtico y duradero.

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Resucitaremos en Cristo

Para un cristiano, la muerte no debe ser motivo de angustia y desesperación

El 2 de noviembre celebramos el Día de los Fieles Difuntos, fiesta cristiana para honrar a nuestros seres queridos fallecidos. A todos nos preocupa la muerte, sin embargo, para los cristianos no debe ser motivo de angustia y desesperación. A través de la muerte, el hombre consigue llegar a su fin último que es volver a Dios de quien procede. Sabemos que un día vamos a resucitar con Cristo, pero para esto es necesario "dejar este cuerpo para ir a morar cerca del Señor" (2 Co 5,8). La muerte es el final de la vida terrena, por lo que debemos pensar que contamos con un tiempo limitado para llevar a término nuestra vida y vivir de acuerdo a la voluntad de Dios.

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