Jornada Mundial del Enfermo

Salud y sabiduría del corazón

“Yo era ojos para el ciego, era pies para el cojo” (Job. 29,15)

La Jornada Mundial del Enfermo es el inicio de un itinerario que culmina en la Pascua del Enfermo, el VI Domingo de Pascua.

La Campaña se centra en la recuperación de una mirada contemplativa hacia la persona doliente bajo el lema “una mirada distinta con un corazón nuevo”, invitación que nos hace el Papa a través del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud. La mirada de Dios y de Cristo, como lugar donde arranca el encuentro con él y la acción evangelizadora; el corazón de Jesús, como espiritualidad de la compasión de Dios hacia el que sufre; o la imagen de algún consagrado vocacionalmente servidor de los enfermos; haciéndolos presentes en los momentos litúrgicos o celebraciones principales: la jornada Mundial y la Pascua del Enfermo.

En continuidad con la Evangelii Gaudium. En este momento de la Iglesia en que el Papa Francisco nos invita a volver a Jesús, necesitamos recuperar sus mismas actitudes.

Llamada a abrir nuestros ojos para descubrir donde están hoy los enfermos, cómo están siendo acompañados y visibilizados en nuestra sociedad e Iglesia, y transformar el corazón de las mismas para que los pongamos al centro de nuestras preocupaciones y atenciones, como hizo Jesús. Porque hoy los enfermos y ancianos continúan estando poco visibilizados en nuestra sociedad. El mismo Papa Francisco ha alertado en varias ocasiones sobre el ´descarte´ de enfermos y ancianos.

El Papa recuerda en su Mensaje que la <<sabiduría>> del corazón es servir al hermano, es estar con él sin juzgarlo.

La familia. ¡Qué gran papel el suyo! Y ¡qué difícil a veces! Debemos reconocer y valorar siempre su entrega, su testimonio, pero también cuidarles, pues muchas veces necesitan apoyo, cercanía, escucha y ayuda para vivir de manera más sana, humana y cristiana la enfermedad de su ser querido. Ellos son el rostro diario de la caridad junto al enfermo, pero necesitan también sentirse amados por Dios y por la comunidad de fe.

 

Palabras del Papa sobre las migraciones

Es igualmente necesario afrontar juntos la cuestión migratoria. No se puede tolerar que el mar Mediterráneo se convierta en un gran cementerio. En las barcazas que llegan cotidianamente a las costas europeas hay hombres y mujeres que necesitan acogida y ayuda. La ausencia de un apoyo recíproco dentro de la Unión Europea corre el riesgo de incentivar soluciones particularistas del problema, que no tienen en cuenta la dignidad humana de los inmigrantes, favoreciendo el trabajo esclavo y continuas tensiones sociales. Europa será capaz de hacer frente a las problemáticas asociadas a la inmigración si es capaz de proponer con claridad su propia identidad cultural y poner en práctica legislaciones adecuadas que sean capaces de tutelar los derechos de los ciudadanos europeos y de garantizar al mismo tiempo la acogida a los inmigrantes; si es capaz de adoptar políticas correctas, valientes y concretas que ayuden a los países de origen en su desarrollo sociopolítico y a la superación de sus conflictos internos – causa principal de este fenómeno –, en lugar de políticas de interés, que aumentan y alimentan estos conflictos. Es necesario actuar sobre las causas y no solamente sobre los efectos.

Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2015

Actos en Madrid

  •  Domingo 18 - Encuentro Ecuménico de Coros Parroquia Católica de Ntra. Sra. de las Delicias (Paseo de las Delicias, 61)
  •  Lunes 19 - Iglesia Catedral del Redentor, Iglesia Española Reformada Episcopal Celebración Ecuménica  (Comunión Anglicana, c/ Beneficencia, 18).  
    Preside su obispo, Rvdmo. Carlos López.  Predica el P. Ángel García, fundador de Mensajeros de la Paz.
  •  Martes 20 - Iglesia Evangélica de Habla Alemana Celebración Ecuménica Friedenskirche   (Paseo de la Castellana, 6) Preside su Pastor, el Rvdo. Stephan Büttner
    Predica Dña. Lourdes Grosso García, católica, Misionera Idente.
  •  Miércoles 21 - Parroquia Anglicana de Saint George Celebración Ecuménica (Diócesis de Europa, c/ Núñez de Balboa, 43).  Preside su capellán, el Rvdo. Paul Omrod.  Predica el Rvdo. Andrey Kordochkin, párroco en Madrid de la Iglesia Ortodoxa Rusa.
  •  Jueves 22 - Capilla del Seminario Conciliar Vísperas solemnes según el rito católico (c/San Buenaventura, 9).  Predica el Rvdo. Félix González Moreno, pastor de la Primera Iglesia Bautista de Madrid.
  •  Viernes 23 - Actual catedral ortodoxa rumana Iglesia Santísima Virgen María. Celebración Ecuménica (c/Nicasio Gallego, 24). Preside el Rvdo. Teofil Moldován, párroco en Madrid del Patriarcado Ortodoxo Rumano.  Predica el Rvdo. Manuel Barrios Prieto, delegado episcopal de ecumenismo de la archidiócesis de Madrid.
  •  Sábado 24 - Celebración Ecuménica de jóvenes Cripta de la Parroquia del Inmaculado Corazón de María  (c/Marqués de Urquijo, esquina Ferraz).
  •  Domingo 25 - Catedral de Santa María la Real de la Almudena Celebración Ecuménica Presidida por el Arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro Sierra. Predica el Rvdo. Diego Teruel, del presbiterio de Madrid y Extremadura  de la Iglesia Evangélica Española.

 Todos los actos darán comienzo a las 20,00 horas

Jesús le dijo: «Dame de beber» (jn 4, 7)

El lema de este año, “Dame de beber”, para rezar por la unión de los cristianos,  es una invitación a que dispongamos nuestro espíritu para el diálogo con Dios y con los hermanos. Quien reconoce la sed de su corazón, estará dispuesto para saciarla en Jesús, fuente de agua viva. Y quien ha bebido del agua que Jesús nos ofrece, no puede quedarse callado e inactivo, sino que de su mismo corazón brota una fuente semejante a la de Jesús y siente el impulso misionero de compartir la buena noticia de haber encontrado al Señor, quien da sentido a la vida del creyente.

El que los cristianos, reunidos en oración, invoquemos al Señor con un solo corazón y una sola alma es un signo de que el agua viva del Evangelio está produciendo ya sus frutos. Podemos seguir teniendo nuestras diferencias como iglesias, pero al orar en común y con el mismo objetivo de corresponder al deseo del Señor, estamos avanzando en la valoración de los elementos de verdad y santidad que cada confesión tiene.

A cincuenta años de haberse promulgado del Decreto del Concilio Vaticano II sobre el Ecumenismo (Unitatis Reditengratio), el objetivo de promover la restauración de la unidad de los cristianos sigue siendo una prioridad pastoral en nuestra Iglesia católica. La necesidad de dar un buen testimonio del nombre cristiano en el mundo actual es una urgencia que nos involucra a todos los fieles cristianos, independientemente de la comunidad cristiana a la que pertenezcamos.

En la  carta que el Papa Francisco, el  20 de noviembre de 2014, dirigida a los participantes en la Asamblea Plenaria del Pontificio Consejo para la Promoción de los Cristianos, el Santo Padre nos sigue invitando a cultivar el ecumenismo espiritual, el cual tiene uno de sus momentos culminantes en la celebración de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos.

El ecumenismo espiritual, nos dice el Papa Francisco en esa carta, se ha convertido en una red de momentos e iniciativas de oración y reflexión en todo el mundo y en todos los niveles de la Iglesia por el que se comunica a todos los creyentes el oxígeno del auténtico espíritu ecuménico, llegando así a todo el cuerpo de la Iglesia. Estas acciones acrecientan y expanden el deseo de unidad, y ayudan a que se refleje este deseo en actos de caridad sincera a los hermanos, yendo más allá de las confesiones particulares y desarrollando el aprecio mutuo.

Finalmente, es parte importante de nuestro ser católico el proyectarnos como Iglesia de puertas abiertas y en salida. Por tanto, la conciencia de unidad fraterna y de servicio a los demás nos invita a ir más allá de nuestras iglesias parroquiales para salir al encuentro de los que no creen y llevar la experiencia del encuentro con Cristo vivo a los que se sienten débiles o abatidos por el sufrimiento.

Pidamos con Jesús, en este momento privilegiado de oración y reflexión, que seamos uno en Él, como Él lo es con su Padre, y así, animados por su mismo Espíritu, demos buen testimonio de su amor y seamos signo de credibilidad en nuestro mundo actual.

Fiestas movibles y de precepto

La gloria del Señor se ha manifestado y se continuará manifestando entre nosotros, hasta el día de su retorno glorioso. En la sucesión de las diversas fiestas y solemnidades del tiempo, recordamos y vivimos los misterios de la salvación. A él, el Cristo glorioso, el que era, el que es y el que viene, al que es Señor del tiempo y de la historia, el honor y la gloria por los siglos de los siglos.