Como el Buen Pastor

Hoy estamos de estreno; un nuevo párroco nos guiará y acompañará a partir de ahora. Pedro llega cargado de ilusiones, con la mente abierta y despierta. Escucha atentamente todas nuestras sugerencias, está ansioso por guiar nuestros proyectos y participar en ellos y cada aportación que hace es una inspiración que invita a reflexionar. Comienza una nueva etapa en tu vida, Pedro, y también en nuestras vidas.


Una etapa en la que seguro que habrá momentos dulces y otros no tanto, pero que speramos afrontes con ilusión y confianza en Dios.

Vienes de otras parroquias (la última de ellas, la de El Buen Pastor, en Vallecas) y somos conscientes de que no resulta nada fácil dejar una parroquia, casa y amigos, para empezar de nuevo lejos. Pero también sabemos lo emocionante y enriquecedor
que puede resultar comenzar un nuevo proyecto, conocer nueva gente. Te has dedicado toda la vida a la enseñanza, sobre todo con jóvenes, lo que seguro te ha convertido en una persona perceptiva, paciente, buen comunicador y buen oyente,…


Y como buen maestro y guía, seguro que tendrás confianza en nuestros progresos, lucharás por los que se rezagan o descarrían, atenderás nuestras dudas y nos alentarás en nuestro desánimo, reforzarás nuestro vínculo con la Iglesia, y serás nuestro amigo.

Te damos la bienvenida a la Parroquia de Santa Justa y Santa Rufina. Ésta es una parroquia llena de vida, llena de gente hospitalaria que trata de seguir las enseñanzas de los Evangelios, una parroquia que quiere vivir arraigada en la fe y con muchos grupos parroquiales capaces de comprometerse. Pero también es una parroquia a la que le falta mucho camino por recorrer, que trabaja por ser Comunidad de Dios, una parroquia que quiere ser copartícipe de la misión de construir el Reino de Dios aquí en la tierra, y que quiere hacer cada día más notoria la obra de Dios en el barrio, en el mundo.

Poco a poco iremos conociéndonos a base de trabajar codo con codo por este proyecto del Reino, pero desde este primer momento, queremos brindarte nuestro apoyo -el de toda la comunidad- en esta tarea tuya y que también es nuestra.

Deseamos que tu llegada a Santa Justa y Santa Rufina sea agua de vida y sabia resca para nuestra comunidad. Y pedimos a Dios que te de fuerza, sabiduría y aciencia para ser un buen pastor.