"Esto es cosa de tres"

La vida no deja de darnos sorpresas, unas veces gratas, y otras no tanto... pero afortunadamente, este pasado fin de semana la sorpresa fue, sin lugar a dudas, muy grata. La Parroquia de Santa Justa y Santa Rufina impartía los cursos prematrimoniales recomendados como paso previo al enlace matrimonial.

Y nunca mejor dicho, recomendados ya que los asuntos aquí tratados van mucho más allá de un simple curso didáctica tipo ABC el cual se debe seguir para disfrutar de una vida plena, tanto a nivel interno, como de cara a la galería. El curso prematrimonial nos ofreció una serie de charlas que profundizaron en temas como la pareja, la convivencia, la comunicación en el matrimonio, el significado del matrimonio cristiano, el amor y la común-unión en la pareja, la paternidad o la familia entre otros muchos.

Ofreció a los asistentes una serie de valores mediante historias reales de la vida misma, experiencias vividas por otros que antes que nosotros se embarcaron en esta gran aventura que es el matrimonio. Lejos de ser una enumeración de estrictas pautas a las que ceñirse y seguir para convertirse en buenos cristianos, las charlas ofrecidas por los ponentes se fundamentaban en ideas y consejos basados en sus propias experiencias que buscaban mediante lo vivido, mostrar que en el matrimonio, como en la vida, todo consiste en caminar junto a la persona elegida, y guiados por la voluntad de Dios, e ir aprendiendo de los propios errores y dificultades que encontraremos a lo largo de este camino. Los ponentes que han colaborado en impartir el curso siempre se mostraron dispuestos a aclarar y aconsejar sobre todas las dudas que surgieron durante las jornadas en torno al sacramento del matrimonio. Y es que no hay que olvidar que el matrimonio es un sacramento, un signo de la gracia divina, por lo que para poder recibirlo es necesaria cierta preparación espiritual. De ella se hicieron cargo tanto el Padre Pedro como el Padre Joaquín, quienes aclararon el significado de este sacramento y la importancia del mismo, así como los pasos a seguir para poder completarlo correctamente. Siempre recordando que lo más importante en el Matrimonio es que debe ser voluntario y basado en el amor. Sin olvidar que no es solo la unión de el hombre y la mujer movidos por el amor, sino la unión del hombre, la mujer y Dios. Una unión para toda la vida que se verá reflejada con el símbolo de la alianza que los cónyuges portarán.

Pese a que los cursos prematrimoniales se imparten a lo largo de varias jornadas durante varias semanas en otras parroquias, en este caso, los cursos impartidos en la Parroquia de Santa Justa y Santa Rufina fueron presenciales, intensivos y concentrados durante el fin de semana del 12 y 13 de febrero lo que permitió impartir las charlas de forma ordenada durante las dos jornadas elegidas. Lejos de hacerse largo o tedioso, el curso ha resultado ser instructivo, e inspirador, además de práctico y útil. Nos ha servido para concienciarnos de la importancia del paso que, como pareja, y unidad, estamos dispuestos a dar, además, de aclararnos que la vida matrimonial es hermosa aunque difícil, pero que con la Fe, todo se supera. La presencia de Dios en nuestras vidas será ese nexo que nos dará las fuerzas necesarias como cónyuges para vencer las dificultades que se nos presentarán a lo largo de nuestras vidas. En resumidas cuentas, unas jornadas que superaron con creces las expectativas previas y que se me antojan muy importantes para toda pareja que desee dar el paso y recibir el Sacramento del Matrimonio.

Con todo esto, nuestro sincero agradecimiento a todos los que lo han hecho posible, desde el Padre Pedro, el Padre Joaquín, Jesús y su esposa...hasta los diversos matrimonios que nos han ayudado con su testimonio, entre ellos Goyo y su esposa, que nos han alimentado tan bien estos días.

¡¡Gracias de parte de las 7 parejas y media!!