Redes

Síguenos en...

 
Carta Apostólica de Benedicto XVI

El Papa ha convocado el Año de La fe mediante la carta apostólica “PORTA FIDEI“ (La Puerta de la Fe). Es una carta muy densa de contenido donde, en 15 apartados nos va mostrando el verdadero camino hacia la autentica fe.

Leer más...
 

Latest JEvents

No events

Recibe la hoja parroquial en tu correo

…y Jesús se inscribió en el proyecto de Dios

El bautismo implica una misión universal: la edificación del Reino de Dios

Hoy es el último día del tiempo de Navidad. Aquel niño que adorábamos en Belén con los ángeles y los pastores, aquel Niño que hace unos días se manifestaba a los Magos que venían de tierras lejanas guiados por una estrella, hoy lo contemplamos ya como Hombre adulto, que se acerca al río Jordán con todos los que querían recibir el bautismo de conversión que Juan predicaba. Y allí, en aquel ambiente de fe, Dios manifiesta públicamente que Jesús es su enviado, su Hijo. Y Jesús comienza, desde aquel momento, su misión.
Esta acción, por el cual el Espíritu revela la verdadera identidad de Jesús, marca cuál es su misión y destino en la historia. Jesús, que supo comprometerse en la obra de Dios Padre, camina hacia la muerte, no en una actitud sádica, sino en total libertad. Él sabe por quién lo hace y conoce muy bien la consecuencia de estar de parte de Dios y de los favoritos de él: los pobres. Este es en definitiva, el sentido del bautismo de Jesús, inscribirse en el Proyecto de Dios Padre.
En esta fiesta del Bautismo del Señor por parte de Juan Bautista, somos invitados a reafirmar nuestra fe en Jesús, nuestra voluntad de seguirle, nuestra convicción pro-funda de que Él es, verdaderamente, para todos nosotros, el camino que nos conduce a la verdadera vida. Por eso, los creyentes debemos seguir los pasos de Jesús.


Celebrar el bautismo del Maestro de Galilea, tiene que llevarnos a comprender la in-vitación profunda que este acto de Jesús nos hace: renunciar a nuestros egoísmos, tomar su cruz cada día, seguirle y si es necesario perder la vida por su causa. Estar bautizados, por lo tanto, implica vincularse al proyecto de Jesús, que es el mismo proyecto de Dios, de manera sincera y seria. Jesús no pone condiciones teóricas, sino que presenta el ejemplo personal de toda una vida; una vida ejemplar.
El bautismo implica una responsabilidad para con los demás, una misión universal: la construcción de un mundo nuevo, la edificación del Reino de Dios. El bautizado cristiano, está llamado a ser, con Él, salvador de la humanidad y de la creación.  

Más contenidos

Dí que te gusta...