Celebremos la verdadera Navidad

Dios nos ama y desea que su luz siempre brille en nuestros corazones

Con anticipación nos preparamos para la gran fiesta, montamos el árbol de Navidad y el pesebre, realizamos compras, los niños se entusiasman al ver infinidad de juguetes… Y cuando llega el gran día nos reunimos familiares, y a veces con amigos, nos llenamos de alegría con el acontecimiento más esperado; el nacimiento de Jesús. Una gran cena, brindis, regalos, baile... Será todo eso felicidad...

En esos ratos de celebración, no nos acordamos de los hambrientos, de los necesitados, de los que están solos, de los desfavorecidos...  En definitiva, se nos olvida invitar al anfitrión de la fiesta, al que celebra su cumpleaños, a Jesús. Navidad es mucho más que una tradición, Navidad es la ocasión para poner a Jesús en el centro de la espiritualidad personal, familiar o en la Comunidad en que vivimos, porque Dios nos ama y desea que su luz siempre brille en nuestros corazones como la Estrella de Belén que brillo en Oriente para guiar a los Reyes Magos.

La Navidad es un tiempo para vivirlo desde la fe, convirtiéndolo en una celebración en honor a Jesús, haciéndolo más cristiano. El fin es que llevemos la verdadera Navidad a nuestras familias y que nuestras celebraciones no olviden a su verdadero protagonista: Jesús.

Navidad es época para Perdonar, dar Amor, Comprensión, Paz y Justicia a la humanidad, que en todos los hogares haya humildad, unión familiar, amor al prójimo y sobre todo tener fe y amor a JESUCRISTO nuestro salvador, JESÚS dio su vida por amor a sus hijos muriendo en la Santa Cruz y nos dejó su ejemplo a todos nosotros para seguir sus huellas. Es por eso que debemos amarle, alabarle, respetarle, honrarle, pedirle perdón, agradecerle por todo las maravillas que Él hace en nuestras vidas. Debemos, además, dar mucho amor, compartiéndolo con nuestros semejantes, pero no sólo en Navidad, sino a lo largo de nuestra vida, porque el compartir es amar, el amar es estar en gracia de Dios. Su Luz siempre brillará en nosotros y Él nos dará paz en nuestros corazones.