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Carta Apostólica de Benedicto XVI

El Papa ha convocado el Año de La fe mediante la carta apostólica “PORTA FIDEI“ (La Puerta de la Fe). Es una carta muy densa de contenido donde, en 15 apartados nos va mostrando el verdadero camino hacia la autentica fe.

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¿Qué exige el Señor de nosotros?

Yo soy de Pablo; yo soy de Apolo; yo de Cefas; yo de Cristo.” Con estas palabras, tomadas de la primera carta a los Corintios, el apóstol Pablo corregía con caridad a la comunidad cristiana de esa ciudad por que le habían llegado informaciones de la división que se estaba gestando dentro de la misma y las posiciones que algunos miembros iban tomando. Ahora, vamos a hacer una reflexión sobre la unidad de los cristianos:

Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre. Esa es la meta de todo seguidor de Cristo. Y en cambio, a lo largo de la historia, sus mismos seguidores se han encargado en generar y en crear divisiones, como si Cristo se hubiera dividido o tomado parte por unos o por otros. Causa un gran dolor ver a la familia cristiana dividida. Por eso urge abrir nuestro corazón y orar al Padre junto con Cristo, iluminados por el Espíritu, haciendo nuestras las palabras que el Señor pronunció en la Última Cena: “Padre Santo, guarda en tu nombre a aquellos que me has dado, para que sean uno como nosotros” (Juan 17,11).

Este año se ha tomado como lema las palabras del profeta Miqueas: ¿Qué exige el Señor de nosotros? Estas palabras nos exhortan a la reflexión y a la apertura a la voluntad del Señor para tomar conciencia, en esta semana –que comenzó el viernes pasado, y concluye el 25 de enero en el hemisferio norte y en torno a Pentecostés en el hemisferio sur– de la importancia de la unidad de los cristianos, que en definitiva es lo que Dios quiere de todos nosotros.

Pero no solo esto, en este tiempo se reza por aquellos que no conocen a Cristo. San Pablo en su encuentro con el Señor, en el camino de Damasco, dio una nueva orientación a su vida: es lo que llamamos conversión, fiesta que celebraremos el viernes 25. Fruto de ese encuentro, Pablo, hasta entonces Saulo, se convirtió en apóstol de los gentiles dando así cumplimiento a las palabras de Cristo citadas en el evangelio de San Juan: “Tengo otras ovejas que no son de este redil, a ésas también es necesario que las traiga, y oirán mi voz y formarán un solo rebaño con un solo pasto.” (Juan 10, 16).

En el Octavario por la Unidad de los Cristianos hemos de buscar lo que nos une, respetando la multiplicidad, que es también demostración de la riqueza de la Iglesia.

En la última página de nuestra hoja parroquial hemos incluido la oración por la unidad, recémosla y hagamos nuestros los mismos sentimientos de Cristo.

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